lunes, 22 de marzo de 2010

ULTIMA CARTA DE MILAN 22 DE MARZO DE 2010

Una vez ms me siento frente a l ventana de barrotes de mi celda y al mirar afuera los gigantes focos que los 5 metros de hormigón que rodean el patio sostienen, me ciegan temporalmente, al fijar mi vista en ellos. Queriéndome perder en el abismo para desconectarme de mi sufrimiento, pero se me hace imposible pues tengo que cerrar los ojos casi de inmediato y así mismo volver a mirar dentro a las 4 paredes que encierran. Nunca imagine que estar privado de tu libertad fuese tan difícil o que tanta amargura te pudiera causar. Al haber sufrido depresiones y haberme visto obligado por falta de estímulos a que darme en casa durante largas temporadas, me hacia pensar al llegar aquí, las cosas son mucho mas distintas que estar en tu casa y hacer lo que quisiera cuando quisieras, comer lo que quisiera o ver una película de tu colección a la hora que quisieras si no puedes dormir a mitad de la noche o si quieres llorar con una película triste. A mi por ejemplo me hacia sentir bien ver la película de “ MOULIN Roge” cuando quería ver un romance de cuentos o “Still Magnolias” cuando quería llorar por dolor ajeno, la serie de “Dallas” cuando quería olvidarme de todo y ver que hasta los mas “Ricos También Lloran “así de repente hasta mis problemas se veían chicos en comparación de la sociedad finalmente, me hace sentir como que su lucha es la mía, y sus triunfos los míos. Pero eso es lo que tienen el actor, que puedes actuar, interpretar y dejar volar tu imaginación, mas sin embargo aquí dentro te llega a faltar y bastante la imaginación, para vivir otros sueños, para olvidar tus heridas y lamentos, para dejar atrás tus pensamientos y poder concentrarte en el futuro que aun que sea incierto hay que fijarse metas y trabajar un plan para el día que uno salga fuera, si es que salgo, pues en mi caso la justicia que esta siendo tan injusta conmigo y me ha querido cobrar por lo que no he hecho y encima me hecho sufrir por mas de 8 años en calvario que yo no deseo a nadie. Dios me ayude y tenga piedad de mí.